El mundo es ancho y ajeno, rezaba el título de una novela peruana. En efecto, el hombre ha generado un número inabarcable de culturas que se expresan de formas diversas: mediante la palabra, el canto, el arte, o la danza. Desde las Islas Baleares, siempre hemos entendido que el respeto a nuestras propias raíces era el trampolín para impulsarnos al resto del mundo.
Desde hace ya varios años, el Festival Mundial de Danzas Folclóricas nos ofrece a todos la oportunidad de disfrutar un amplísimo repertorio hecho de movimientos y sonido, de vestimentas llenas de color e instrumentos llegados de todos los continentes. Esta iniciativa supone un privilegio para nuestro archipiélago, que puede enriquecer su tradición artística mediante el contacto con otras sensibilidades.
El Festival goza de un merecido prestigio por la calidad del programa que presenta año tras año. Los valores que alientan una convocatoria así nos incluyen a todos: el respeto, la solidaridad, la confianza en la cultura como un producto de los mejores instintos del hombre. Estos serán los ejes que primarán durante estos días, como ya lo fueron hace dos años.
Por tanto, deseo y espero que la participación sea alta, para que todos los grupos implicados puedan exhibir sus mejores habilidades. Desde el Gobierno que presido, consideramos que el Festival Mundial de Danzas Folclóricas es un privilegio, y también una oportunidad: la de ofrecer, en nuestra tierra, uno de los mejores espectáculos de danza del mundo.
Francesc Antich i Oliver
Presidente del Gobierno de las Illes Balears
|